Los cimientos de la fuerza

Algo que siempre me ha llamado la atención es que casi todas las personas empiezan en el gimnasio de una de dos formas:

O probando todas las máquinas posibles (mal)

O saltando directamente a las sentadillas, pesos muertos y press de banca (mejor).

Y aunque la segunda es mejor, tiene un pequeño detalle: Es el equivalente a construir un edificio sin cimientos.

Mientras vas construyendo los primeros pisos no pasa nada, cierto? Puede que sea difícil pero el edificio se va a mantener.

Pero cuando el edificio empieza a tener más y más pisos… La falta de cimientos va a hacer que inevitablemente se caiga.

Y eso es lo que pasa cuando la mayoría empieza a entrenar directamente los 3 levantamientos
principales. Los primeros meses la fuerza va a aumentar… pero más adelante los problemas en la parte fundamental van a pasar factura.

Ahí es cuando la técnica se rompe, el progreso se detiene y empiezan a aparecer las lesiones.

¿Cómo remediarlo?

Practicando los patrones de movimiento básicos y dominándolos ANTES de moverte a los ejercicios complejos con pesas.

Es más, incluso si tienes años de experiencia, dominar esos 3 patrones de movimiento y practicarlos a diario va a incrementar dramáticamente tu fuerza y mejorar tu rendimiento.

Dedicar tiempo y esfuerzo a aprender lo básico es lo que separa a los vikingos que levantan varias veces su peso corporal, de los niños pequeños que pasan años sin ver resultados. Suena duro, pero así es como funciona.

A propósito, el reto del mes del club privado de la Biblioteca de la Fuerza empezó ayer y se trata de cómo construir esos cimientos.

Y el que lo haga mejor no solo va a ver un aumento instantáneo en su fuerza y en su rendimiento, sino que además se va a llevar a casa un premio especial.

Qué te puedo decir, así tratamos a nuestros vikingos.

Si te quieres unir, aun estás a tiempo de hacerlo (e incluso participar en el reto).

Solo tienes que entrar aquí:

bibliotecadelafuerza.com/unete

 

Abraham

 

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